Buscar este blog

jueves, 23 de septiembre de 2010

ACTIVA COMBATE A LA OBESIDAD primera parte

México, primer lugar mundial en obesidad


El 25 de enero, el  presidente de México, Felipe Calderón, hizo oficial  que México ocupa el primer lugar en obesidad infantil y adulta así como el primer lugar en diabetes infantil y anunció un programa nacional para combatirlas.

El Instituto Mexicano del Seguro Social y la Confederación Nacional de Pediatría de México venían advirtiendo desde hace diez años del crecimiento de esta epidemia. El IMSS lanzó una campaña en los medios para la que la gente cuidara su dieta, hiciera ejercicio y acudiera al médico.

Sin embargo, las advertencias y campañas del sector salud fueron sólo eso y no se establecieron controles sobre el contenido de la comida industrializada ni la publicidad engañosa con la que se  promueve.

Tampoco hay información nutricional clara que advierta a la gente sobre los peligros consumir grasas, azúcares, sales y carbohidratos en exceso. Poco se sabe sobre lo dañino que pueden ser los aditivos como saborizantes y colorantes artificiales.

La comida rápida desplaza a la tradicional
Desde hace años la llamada comida basura fue desplazando a la tradicional. En la calle, cualquier observador notaba el aumento de peso de la población. Los vendedores de frituras agregaron una leyenda a los paquetes recomendando: “Come frutas y verduras” pero en ningún lado la población tuvo acceso a información veraz que  explicara los daños que provoca la comida rápida.
La leyenda come frutas y verduras está incompleta, pues debería decir: Este producto(comida rápida) puede ser muy nocivo para la salud si lo comes diario y hay que beber agua en lugar de refrescos.

Sedentarismo, comida basura y TV, la combinación mortal
En los años sesenta y setenta  estaba muy difundido el mito de que un niño gordito con mejillas rojas eran un niño sano. Y aunque las mamás  servían enormes raciones a sus hijos, éstos no engordaban tan fácilmente pues tenían mucha actividad física.
Ya para los años ochenta y noventa, los niños tuvieron menos actividades en la calle debido a la inseguridad y violencia en las calles y por la aparición de juegos electrónicos.
Los niños se volvieron sedentarios frente a los videojuegos o a la pantalla de televisión, con el agravante de que ésta no ha dejado de bombardearlos con anuncios de comida basura.

No hay gordo inocente
Las grandes corporaciones de la comida chatarra se defienden al afirmar que los hábitos alimenticios y el ejercicio son responsabilidad personal. Sí, es cierto, pero omiten que gastan millones de dólares en publicidad y en trucos para enganchar al consumidor ( cuanto más joven mejor) como con los juguetes que regala McDonals  o el muñequito que viene en la bolsa de papitas fritas.

Además, la publicidad es mentirosa. Por ejemplo, al público le anuncian jugos “naturales” que no lo son y cuyo contenido de  química y azúcares es una bomba. El yogurt no es tal, sino grasa, pero se anuncia como lo más saludable y la mejor manera de tener un cuerpo de modelo. La compañía Kellogg`s  promociona sus cereales como si fueran el mejor desayuno posible, aunque son sólo harinas y azúcar.
Lo peor es que muchos de estos productos de comida rápida causan adicción.

Las escuelas, fábrica de niños gordos
Las autoridades locales y federales mexicanas conocen las secuelas que deja el consumo frecuente de refrescos y de  comida chatarra, sin embargo no impiden que éstos sean vendidos dentro de las escuelas. “Es normal” ver que un niño desayune una gaseosa antes de clases y que durante todo el día apague la sed con Coca-cola.

www.activaprime.com/tonatiuh

No hay comentarios:

Publicar un comentario